jueves, 13 de diciembre de 2007

Aislamiento de temporalidad debido al tiempo de exposición fotográfica

Obsturación instantanea

Estroboscopica

Zoom

Multidestello

Trasposición en la escala de colores fotográficos


Coloración manual


Filtraje

Saturación

Luminograma

Barrido
Cartelización


Deslizamiento película

Viraje

Elección del objeto

Composición

Iluminación


Puesta en escena

Fotograma

Encuadre

lunes, 29 de octubre de 2007

Weegee


Weegee fue durante los años 30,40 y 50 testigo de la vida nocturna de Nueva York. Weegee siempre se las arreglaba para estar presente en accidentes, arrestos, incendios, asesinatos y disturbios. Por la mañana vendia su material a los periodicos o agencias de prensa.
Tambien fue testigo de conciertos de jazz y de las fiestas que se celebraban en el Greenwich Village, Harlem o Bowery.
Arthur Felling, alias Weegee, aprendió la técnica fotográfica como oficio, dedicándose al fotoperiodismo. Aborda su trabajo de manera directa, sin pretensiones estéticas, y buscando el efectismo y la inmediatez que exigen los diarios que le compran las fotos.

La obra de Weegee es un gancho directo, un imán que mete al espectador en la imagen. Al ganarse la vida como freelance de sucesos necesita que sus fotos impacten y consigan que el editor del periódico elija la suya y no otra y que el lector que pasa las hojas del diario rápidamente, capte su imagen. Por eso las fotos de Weegee no precisan explicaciones, lo dicen todo por sí mismas.

domingo, 21 de octubre de 2007

Bert Stern


Empezó su carrera como fotógrafo de publicidad en los años 50 y en los 60 y 70 se convirtió en el prototipo de fotógrafo americano como la encarnación del glamour, una leyenda. Trabajó para la revista Vogue, lo que le supuso la cumbre de su carrera. A su estudio acudieron el mundo de la moda la celebridad y la publicidad, todos atraídos por su energía, amabilidad y excepcional talento. Su trabajo ha sido expuesto en Tokio, Londres y en galerías de todos el mundo.

Bert Stern realizó por encargo de Vogue una sesión fotográfica para la que Marilyn aceptó posar desnuda, aunque finalmente se desestimó por considerar la revista que eran fotografías demasiado espontáneas. Se hizo una segunda tanda, con la que en total Stern sumaba más de 2500 instantáneas de un lado desconocido de la actriz. Ha sido el mismo fotógrafo quien ha seleccionado las contenidas en el libro. En algunas de ellas incluso se ve a Marilyn con una cicatriz, ya que le habían extraído hace poco la vesícula biliar. Finalmente Stern decidió no retocarla, quedando mucho más natural así.